Aquella maldita valla acabó con todo, absolutamente todo…

Para Mamadou el día 21 de noviembre del 2015 tuvo, y tendrá, un significado muy especial. Mamadou Nació en Bamako en el año 1.995 y durante 20 años luchó y se preparó para afrontar el resto de su vida con la mayor fuerza posible, lo mejor preparado posible, para tener las mejores oportunidades posibles ¡Como cualquiera!

En marzo del 2012, una madrugada, vio como las calles de Bamako se llenaban de soldados. De pronto la violencia lo inundó todo y durante los años siguientes militares y grupos terroristas campeaban por las calles . Las oportunidades no habían llegado y no se veían tampoco en el horizonte así que una mañana decidió buscarlas en otro lugar, y se puso a caminar dirección norte.


Y el 21 de noviembre de 2015, a pocos metros de la valla de Melilla, todo cambió. Estaba seguro de que detrás de la valla estaban las oportunidades que tanto llevaba buscando. Aquel monstruo de hierro y cuchillas tenía que guardar algo bueno detrás… Pero también sabía que no sería fácil pasarlo, aunque con 20 años estaba preparado, era el momento y además no había vuelta atrás.

Horas después “un accidente” le destrozó el cuerpo, la memoria, la razón, la vista… ¡todo!... De sus 20 años de lucha no quedaba nada, ni rastro. Y empezó de nuevo… Nadie apostaba porque algún día se levantaría de la cama, o que podría hablar.

El día 20 de Enero Mamadou es dado de alta del Hospital Comarcal de Melilla. En el parte médico dice que necesita atenciones continuas porque todavía no es capaz de valerse por si solo en casi ningún aspecto de la vida cotidiana, además necesita cuidados médicos, rehabilitación.


Incomprensiblemente del Hospital es trasladado al CETI de Melilla y se le cobija en la enfermería del centro, así pasará el día acompañado por enfermeros pero por la noche quedará encerrado bajo llave, porque durante la noche no hay nadie prestando servicios sanitarios en el CETI de Melilla.


El CETI es un centro donde se hacinan hasta 2000 refugiados e inmigrantes esperando su salida de Melilla. El centro ha sido calificado por un amplio abanico de organizaciones sociales e instituciones internacionales como absolutamente inapropiado para albergar en el a refugiados y menores… ¿Cómo pueden trasladar entonces a Mamadou a semejante sitio? ¿Qué rehabilitación y atenciones puede recibir en el CETI? ¿Cuanto tiempo se le puede retener en semejante estado: semanas, meses…años?


El Ministerio de Trabajo, el mismo que gestiona el CETI de Melilla, dispone de centros especializados para el tratamiento de personas con las limitaciones que sufre actualmente Mamadou y para su tratamiento y recuperación ¿Cuál es la razón entonces por la cual no ha sido trasladado a uno de esos centros?

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Aquella maldita valla acabó con todo, absolutamente todo…

By frontera sur

Para Mamadou el día 21 de noviembre del 2015 tuvo, y tendrá, un significado muy especial. Mamadou Nació en Bamako en el año 1.995 y durante 20 años luchó y se preparó para afrontar el resto de su vida con la mayor fuerza posible, lo mejor preparado posible, para tener las mejores oportunidades posibles ¡Como cualquiera!

En marzo del 2012, una madrugada, vio como las calles de Bamako se llenaban de soldados. De pronto la violencia lo inundó todo y durante los años siguientes militares y grupos terroristas campeaban por las calles . Las oportunidades no habían llegado y no se veían tampoco en el horizonte así que una mañana decidió buscarlas en otro lugar, y se puso a caminar dirección norte.

Y el 21 de noviembre de 2015, a pocos metros de la valla de Melilla, todo cambió. Estaba seguro de que detrás de la valla estaban las oportunidades que tanto llevaba buscando. Aquel monstruo de hierro y cuchillas tenía que guardar algo bueno detrás… Pero también sabía que no sería fácil pasarlo, aunque con 20 años estaba preparado, era el momento y además no había vuelta atrás.

Horas después “un accidente” le destrozó el cuerpo, la memoria, la razón, la …read more

From:: Melilla

Letter from a norwegian detention center to the ‘Minister of Migration and Integration’, Sylvi Listhaug

By freedomnotfrontex To the Minister of Migration and Integration, Sylvi Listhaug (postmottak@jd.dep.no) and to the Norwegian Directorate for Immigration’s Northern Region Office (rkn@udi.no) In copy: The Mayor of Sør-Varanger, Rune Rafaelsen (rurf@svk.no) The Norwegian Organization for Asylum Seekers (noas@noas.org) The municipal newspaper … Continue reading …read more

From:: Berlin

the message: A three minutes guide for Europeans: how to behave with the Middle East

By freedomnotfrontex A three minutes guide for Europeans: how to behave with the Middle East دليل الاوروبين للتعامل مع الشرق الاوسط، ردا على دليل اللاجئين لفهم الثقافة here is your guide to the video: https://www.facebook.com/AboHajjar/videos/765461000253876/ our friend mohammad abu hajar … Continue reading …read more

From:: Berlin

Op weg naar een dictatuur, of…

By No Border NetworkNo Border Network De hetze tegen vluchtelingen neem elke dag groteskere vormen aan. Politieke stemmingmakerij en mediahetze gaan hand in hand met gewelddadig ‘verzet’ tegen de komst van opvang. ‘Verzet’ waarvan Wilders zich tot nu toe niet van wilde distantieren. ‘Jullie kunnen allemaal het ram-bam krijgen!’ riep hij. PVV kamerlid Fritsma werd afgelopen week gedwongen om alsnog, met “sdadasdf” …read more

From:: Netherlands

"YUNWA" Traducción al castellano: "EL HAMBRE"


Hausa” es el idioma que hablan unos 40 millones de personas en la zona del Sahel.

Yunwa” es un sustantivo de dicho idioma cuya traducción literal es: “hambre”.


A pesar de la traducción literal: “Yunwa” “el hambre” tal y como la conocemos en Europa, el concepto que tenemos de ella, y su sentir, poco tiene que ver con la gravedad, consecuencias y extensión con las que Yunwa se señorea por todo el Sahel y otras zonas extensas del planeta.

Mi primer contacto con “Yunwa” fue en un hospital en el norte de Burkina Faso. Nos presentó una señora de la etnia Peul de nombre Hawe, de 31 años aunque que parecía tener muchos más. Envuelta en una tela del mil colores, extremadamente delgada, elegante, y transmitiendo una dignidad infinita se apretaba el pecho con fuerza para sacar una gota de leche con la que alimentar a su hijita que mantenía en brazos ¡Una gota de leche imposible!

Hawe me miraba fijamente a los ojos con desesperación y resignación al mismo tiempo. Intentaba hacerme entender apretujándose el pecho, lo que era evidente: “Yunwa” les había pillado a ella y a su niñita… ¡y allí estaban las dos!... Absolutamente frágiles, absolutamente tristes, casi sin fuerzas para seguir buscando esa gota de leche ¡Sin esperanzas!

Afortunadamente para ambas, la dirección del hospital nos informó que desde que se abrió el centro especial de recuperación que gestiona Médicos del Mundo la mortalidad que provoca Yunwa ha descendido del 17% al 3% de los ingresos hospitalarios. La mayoría de las muertes se producen entre las 24 a 48 horas siguientes al alta en el hospital y en casos prácticamente irreversibles donde a la desnutrición grave viene acompañada de otras complicaciones: Diarreas, malaria, VIH… también en estado avanzado.

 Hawe y su hija ya habían pasado esas horas críticas y su estado seguía una evolución favorable pero Hawe no dejaba de pensar en lo que le dijo el curandero  de su aldea “debería tomar unas infusiones de hierbas porque alguien le había hecho mal de ojo a la niña y por eso estaba malita” pero la niña no mejoraba con las hierbas y por eso estaba en el hospital pero…


Es la época de lluvias y en estos meses Yunwa se crece y muestra toda su crueldad. Casi toda la población del Sahel vive de la agricultura y es el momento de cultivar la tierra, por eso muchos pequeños que estaban en tratamiento se han ido ¡no están! Las mujeres se han marchado para garantizar la supervivencia del resto de la familia cuando llegue la estación seca. Hay que obtener una cosecha más o menos suficiente de: sorgo, mijo, maíz o cacahuetes, dependerá de la climatología pero que no llega casi nunca para comer todo el año ¿Pero qué otra cosa pueden hacer? Y aunque fuera una buena cosecha: El sorgo, el mijo,  el maíz o los cacahuetes ¿podrán cubrir todas las necesidades nutricionales de la familia doce meses?

 ¿Pero que otra cosa pueden hacer?

 En octubre volverán al hospital porque la cosecha no se ha recolectado todavía y la despensa del año pasado ya se acabó hace tiempo.  Las madres casi no han comido para que puedan comer, un poco al menos, el resto de la familia… pero si las madres no comen no dan leche para los pequeños, ya de por sí desnutridos... En octubre la situación de los pequeños será  crítica.

La desnutrición en el Sahel es un fenómeno multifactorial, como en todos los lugares donde se da. La situación de pobreza extrema es la base de todo, la no existencia de nada que comer es una realidad cada día, una forma de vivir. En una región donde el cambio climático está haciendo estragos las cosechas son cada vez más escasas, la agricultura no es una prioridad para el gobierno, el sistema de salud es débil, las grandes corporaciones mineras de las potencias extranjeras expolian hasta el último gramo de oro y uranio, la especulación de las grandes corporaciones que controlan los alimentos de primera necesidad no tiene límites…

¿Qué puede hacer ante esto una mujer Peul? ¿Dos mujeres Peul? ¿todas las mujeres Peul?¿ Todos los hombres, mujeres y niños Peul?


Es difícil contener la indignación que uno siente al ver como Yunwa se señorea al pié de grandes minas de oro gestionadas por multinacionales de una determinada nacionalidad, que pertenecen a una corporación de otra nacionalidad distinta, que tienen su sede en un tercer país….

Es difícil contener la indignación cuando buscamos la obra social que realizan dichas empresas y encontramos que fomentan la construcción de instalaciones deportivas en los países ricos del norte en los que están registradas.

Y allí estaba Fátima, la abuela de Tamini, de 8 meses nada más. Y también habían dos enfermeras sentadas, como trabajando en una mesa.

Fatima estaba de pié, al lado de Tamini, y Tamini estaba totalmente envuelta en una de esas bonitas telas de colores porque acababa de morir,  todavía no hacía una hora que había ingresado en el hospital. La abuela miraba a las enfermeras sin decir nada, esperando que hicieran algo más de lo que habían hecho ya ¡o que le dijeran que solo estaba durmiendo! Las enfermeras hacían como si estuvieran concentradas en algo encima de la mesa: impotentes, tristes, tragando saliva, incapaces de dar una respuesta a la abuela ¡Yunwa había ganado otra vez!


Tamini, envuelta en su tela, con toda su dignidad. ¡Todas con toda su dignidad! Nadie dijo nada, no hacía falta decir nada.

Después de media hora la abuela solo llegaba a balbucear en francés: “tres días nada más”… Tres días desde que Tamini se puso malita hasta que llegó al hospital.

¡Tenía que pasar! las estadísticas lo decían. Tamini forma parte de ese tributo del 3% de niños que mueren normalmente antes de 48 horas tras ser ingresados. Es el inevitable impuesto que hay que pagar a Yunwa, el coste del expolio, de la especulación alimentaria, de la inacción de todos.



“YUNWA” Traducción al castellano: “EL HAMBRE”

By frontera sur

Hausa” es el idioma que hablan unos 40 millones de personas en la zona del Sahel.
Yunwa” es un sustantivo de dicho idioma cuya traducción literal es: “hambre”.

A pesar de la traducción literal: “Yunwa” “el hambre” tal y como la conocemos en Europa, el concepto que tenemos de ella, y su sentir, poco tiene que ver con la gravedad, consecuencias y extensión con las que Yunwa se señorea por todo el Sahel y otras zonas extensas del planeta.

Mi primer contacto con “Yunwa” fue en un hospital en el norte de Burkina Faso. Nos presentó una señora de la etnia Peul de nombre Hawe, de 31 años aunque que parecía tener muchos más. Envuelta en una tela del mil colores, extremadamente delgada, elegante, y transmitiendo una dignidad infinita se apretaba el pecho con fuerza para sacar una gota de leche con la que alimentar a su hijita que mantenía en brazos ¡Una gota de leche imposible!

Hawe me miraba fijamente a los ojos con desesperación y resignación al mismo tiempo. Intentaba hacerme entender apretujándose el pecho, lo que era evidente: “Yunwa” les había pillado a ella y a su niñita… ¡y allí estaban las …read more

From:: Melilla